LA EDUCACION DEL DES-ARTISTA KAPROW PDF

Dorn There are no discussion topics on this book yet. Los artistas entrevistados proceden de distintas partes del mundo. Entrevista a Nicola Mariani sobre Arte Urbano. Jakobo Castilla rated it it was amazing Dec 24, Ingrid Alatorre rated it it was amazing Apr 30, Goodreads helps you keep track of books you want to read.

Author:Zulkim Kagadal
Country:Gabon
Language:English (Spanish)
Genre:Life
Published (Last):8 June 2009
Pages:159
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ISBN:930-2-58522-278-7
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Miembros del club Contraseas de Entrada y Salida N o-arte es aquello que an no ha sido aceptado como arte pero ha captado la atencin de un artista con tal posibilidad en mente. Para quienes le interese, el noarte p rim era co ntrase a existe slo fugazm ente, como una partcula subatm ica, o quizs slo como postulado. De hecho, en el m omento en que ste ejem plo se hace pblico, se convierte automticam ente en un tipo de arte.

Digam os, por ejemplo, que estoy im presionado por las cintas mecnicas de ropa que se utilizan en las tiendas de lavado en seco. M ientras que stas realizan su actividad norm al y me planchan el traje en veinte segundos, flash!

Siguiendo el mismo m todo, todos los ejemplos citados anterior m ente son reclamos de arte. H acer arte es algo muy sencillo hoy en da. Ya que es tan sencillo, existe un creciente nmero de artistas interesados por esta paradoja y que desean prolongar su continuidad, aunque sea tan slo duran te unas semanas, puesto que la vida del no-arte reside precisamente en su identidad fluida.

La antigua difi cultad que encontraba el artista a lo largo de las di versas etapas de produccin del arte constituye, hoy por hoy, un escenario de in certidum b re colectiva: cmo denominar a esta criatura? Sociologa, enga o, terapia? U n retrato cubista en , antes de ser etiquetado como aberracin m ental, se poda consi derar, evidentem ente, un cu adro. Sin em bargo, las ampliaciones sucesivas de un mapa aerofotogrfico un ejemplo bastante tpico de Site Art de los 60 podran sugerir de un modo ms inmediato el plan de un bom bardeo areo.

De acuerdo con esta descripcin, los partidarios del no-arte son aquellos que constantem ente, o de cuan do en cuando, han decidido operar fuera del dominio de las convenciones del arte -b ien en sus mentes o bien en el dominio natural de lo cotidiano. Por otro lado, se han asegurado de mantener informado de sus actividades al establishm ent en todo m om ento, para m antener activadas las indeterm inaciones simblicas sin las cuales sus actos no tendran significado alguno.

La dialctica entre arte-no-arte es esencial y constitu ye una de las simpticas ironas que ir retomando en varias ocasiones a lo largo del texto. Entre este grupo de artistas -algunos de los cuales no se conocen, o si se conocen, no se caen bien entre e llo s- se encuentran conceptualistas como G eorge Brecht, Ben Vautier y Joseph Kosuth; gente que tra baja con sonidos fortuitos como M ax N euhaus; artis tas de land, art como Dennis Oppenheim y M ichael H eizer; algunos de los diseadores de ambientes de ; y happeners como M ilan Knzk, M arta M inujin, Kazuo Shiraga, Wolf Vostell o yo mismo.

Pero, tarde o temprano, la m ayor parte de ellos y de sus colegas en todo el mundo han visto cmo su tra bajo iba siendo absorbido por las instituciones cultu rales con respecto a las cuales midieron en principio su liberacin.

Algunos lo han querido as; era, segn la expresin de Paul Brach, como pagar sus cuotas para unirse al sindicato. O tros, sin darle importancia alguna, han seguido el juego de otro modo. Pero to dos se han dado cuenta de que la contrasea nmero uno no va a funcionar. La ltim a exposicin de Sam Goodman en N ueva York de hace tan slo unos aos, realizada a partir de diver sos montones de estircol esculpido, es un ejemplo ms. El no-arte no alberga tal intencin; y la inten cin forma parte tanto de la funcin como del senti m iento en cualquier situacin que deliberadam ente pretende difum inar su marco de actuacin.

A l m argen de la cuestin de si ha sido dem ostrado que las artes histricas hayan inducido alguna vez a alguien a convertirse en m ejor o peor persona, y asumiendo que toda forma de arte ha pretendido en ultim a instancia ser de algn modo constructiva qui z slo para probar que nada puede ser probado , ta les p ro g ram as a b ie rta m e n te m o ra lista s p arecen ingenuos a la luz de los cambios, mayores y ms efec tivos, de los valores que traen consigo las nuevas pre siones polticas, m ilitares, econmicas, tecnolgicas, educativas y propagandsticas que operan hoy en da.

Las artes, al menos hasta el momento, han constitui do pobres ejem plos, excepto posiblem ente para los artistas y sus minsculos pblicos. Slo este tipo de intereses creados han concedido alguna importancia a las artes. A l resto del mundo no le puede im portar menos. El trmino anti-arte, no-arte, o cualquier otra designacin cultural com parte, despus de todo, la palabra arte o su presencia im plcita, lo que las con vierte, en el m ejor de los casos, en el tema de discu siones fam iliares, cuando no se reducen en ltim a instancia a constituir meras tempestades en vasitos de agua.

Y esto se puede aplicar al conjunto de esta dis cusin. Cuando Steve Reich suspende un nmero de micrfonos sobre sus correspondientes altavo ces, los hace oscilar como pndulos y amplifi ca su sonido de tal manera que se produzca una retroalim entacin acstica -eso es arte.

Cuando A ndy Warhol publica la transcripcin completa de veinticuatro horas de conversacin grabada -eso es arte. Cuando Walter de Maria llena completamente una habitacin con tierra -eso es arte. Sabemos que es arte porque el anuncio de un concierto, el ttulo en la portada de un libro, y una galera de arte as lo afirman.

Si el no-arte es prcticam ente im posible, el anti-arte es y a virtualm en te inconcebible. Para los enterados y prcticam ente cualquier licenciado estara cualifi cado para serlo todo gesto, pensamiento y acto pue de convertirse en arte segn el capricho del mundo del arte. Incluso el asesinato, rechazado en la prcti ca, podra ser una proposicin artstica admisible.

El anti-arte en es acogido en todo caso como pro arte, y por tanto, y de acuerdo con su prerrequisito esencial, queda invalidado. N o se puede estar en con tra del arte cuando el arte invita a su propia destruc cin como si fuera una representacin de tteres ms de entre el repertorio de poses que el arte puede adop tar. A s, al perder el ltim o retazo del posible liderazgo moral que el arte pudiera desempear a travs de una estrategia de confrontacin, el anti-arte, como toda filosofa artstica, sim plem ente se ve obligado a dar respuesta a la conducta humana ordinaria y tambin, lam entablem ente, al refinado modo de vida dictado por los personajes ricos y cultivados que lo reciben con los brazos abiertos.

Cuando Richard Artschwager pega discreta mente pequeos rectngulos negros en edifi cios a lo largo de toda California, y tiene unas cuantas fotos que ensear y alguna historia que contar sobre ello -eso es arte. Cuando Ben Vautier firma con su nombre o con el de Dios cualquier aeropuerto -eso es arte.

Estos actos son arte obviamente porque son rea lizados por personas asociadas a las artes. Es de esperar que, a pesar de la conciencia paradjica a la que me he referido al comienzo de este ensayo, el arte Arte tercera contrasea es la condicin por la que, tanto mental como literalmente, toda novedad termina cayen do. El arte Arte se toma el arte m uy en serio. Supone una fe que se puede reconocer en sus iniciados.

Se trata de algo inno vador, por supuesto, pero principalmente en trminos de una tradicin de movimientos y referencias profe sionalizadas: el arte engendra arte. Sobre todo, el arte Arte retiene para su uso exclusivo ciertas disposiciones y formatos sagrados transmitidos tradicionalmente: ex posiciones, libros, grabaciones, conciertos, auditorios, santuarios, monumentos cvicos, escenarios, proyeccio nes, las secciones culturales de los medios de masas.

Todos estos contextos mediticos legitiman la presencia del arte del m ism o m odo que las un iversidades conceden titulaciones. Mientras que el arte Arte siga adherido a estos con textos podr disfrazarse, como a menudo hace, bajo los efectos nostlgicos del anti-arte, una referencia que los crticos apuntaron correctam ente acerca de las primeras exposiciones de Robert Rauschenberg.

Esto se hace evidente en la pintura y escritura Pop poste rior, con el uso deliberado que hace de clichs comu nes tanto en sus mtodos como en sus contenidos. El arte Arte tambin puede reafirmar las caractersticas -aunque no el entorno- del no-arte, como sucede con gran parte de la msica de John Cage. El ttu lo haca una referencia velada al anti-arte pero, eso s, certificado por la garanta de un anlisis acadmico oficial; pero lejos de fomentar la controversia, el tem plo de las musas certificaba que todo aquello era, sin duda alguna, Cultura.

Y sobre eso si que no haba ilu sin alguna. Si el compromiso con el marco poltico e ideolgico de las artes contem porneas se encuentra im plcito en estos ejemplos aparentem ente provocativos, y en los ya citados en negrita al comienzo de este texto, se observa de una forma explcita en el conjunto de to das las producciones de estricto arte-Arte: las pelcu las de G odard, los conciertos de Stockhausen, las danzas de Cunningham , los edificios de Louis Kahn, la escultura de Judd, los cuadros de Frank Stella, las novelas de W illiam Burroughs, las funciones de Grotowski, las perform an ces de medios mixtos de E.

No es que algunos de ellos sean abstractos y su Arte sea as considerado o que otros tengan un estilo o un tema que se ajuste a su produccin. Es que rara vez, casi nunca, reniegan de la profesin arte en s misma. Sus xitos, obtenidos en buena parte en un pasado reciente, se deben quizs a una reaccin consciente y pattica en contra de la erosin a la que los no-artistas em ergentes han som etido a sus respectivos campos de trabajo.

Q uiz esto sea debido a su inocencia o a la estrechez de m iras de su profesionalism o. En cual quier caso, han defendido la regla secreta que m antie ne que, com o una co n trase a de acceso, el A rte constituye el mejor de los mundos posibles. Como meta humana y como idea, el Arte se est mu riendo -n o slo porque opere dentro de convenciones que han dejado de ser frtiles. Est muriendo por ha ber preservado sus convenciones, originando as una creciente fatiga hacia ellas, indiferente a lo que yo sos pecho se ha convertido en el ms importante, aunque tambin ms inconsciente, tema de las bellas artes: la fuga ritual de la Cultura.

Por lo menos el no-arte es interesante como proceso en su transicin hacia el arte, pero el arte-Arte, que se afirma como tal, cortocircuita este ritual y, desde su origen, su funcin es meramente cosmtica, un lujo superficial, aun cuando tales cuali dades no sean aplicables a sus creadores en absoluto.

En otras palabras, el m ayor reto del arte A rte ha naci do de su propia herencia, de una hiperconsciencia de s mismo y de su entorno cotidiano. El arte-Arte ha servido como una transicin instructiva hacia su pro pia suplantacin por la vida. Tal aguda consciencia por parte de los artistas perm ite que el mundo entero y toda la humanidad puedan ser experimentados como una obra de arte.

Y con la realidad ordinaria iluminada de tal modo, aquellos que deciden dedicarse a la crea tividad de escaparate invitan, desde este punto de vis ta, a comparaciones inevitables enfre lo que hacen y su vivida contrapartida en el medio ambiente. No hay escape de este campo de juego. Los artistas del Arte, a pesar de sus declaraciones acerca de que su trabajo no debe de ser comparado con la vida, se rn ineludiblem ente comparados con los no-artistas.

Y puesto que la frgil inspiracin del no-arte deriva de cualquier cosa excepto del propio arte, por ejem plo de la vida, la comparacin entre el arte-Arte y la vida ser inevitable.

Podra entonces mostrarse cmo, se quiera o no, ha existido un activo intercambio en tre el arte-Arte y el no-arte, y en algunos casos entre el arte-Arte y el mundo ms all de cmo todo arte ha trasladado y se ha servido de la experiencia de lo real.

U na vez resituado m entalm ente en un con texto global, en lugar de en un museo, biblioteca o escenario, el A rte, se mire como se mire, soporta mal la comparacin. Por ejemplo, La M onte Young, cuyas perform ances a partir de complejos sonidos montonos y repetitivos me interesan como forma de arte A rte, cuenta cmo en su infancia en el N oroeste apoyaba su oreja sobre las torres de alta tensin que se extendan por los cam pos, y cmo disfrutaba sintiendo el zumbido de los cables a travs de su cuerpo.

Yo tambin sola hacer eso y, la verdad, lo prefiero a los conciertos de Young. Resultaba visualmente ms impresionante y evocador en la inmensidad de aquel entorno de lo que resulta en el espacio de una galera o una sala de conciertos. Dennis Oppenheim describe otro ejemplo de no-arte: en Canad se puso a correr sobre un campo de barro, hizo moldes de sus huellas a la manera de un detecti ve criminalista y los apil en una exposicin en una galera.

La actividad en s es genial; la exposicin, una banalidad. Los moldes bien podran haber sido depo sitados en la comisara local sin identificacin alguna.

O haber sido tirados a la basura. A quellos que deseen ser llam ados artistas, para que algunos o todos sus actos e ideas sean con siderados arte, slo tie n en que d ejar caer un pensam iento artstico a su alrededor, an u n ciar el hecho y persuadir a otros de que se lo crean.

Eso es publicidad. Com o y a escribiera M arshall M cLuhan, el arte es aq u ello con lo que p ue des salirte con la tu ya. A h est la trampa. En este nivel de consciencia, la sociologa de la C ultura emerge como si se tratase de una pantomima de enteradillos. Su nica audiencia es la que corresponde al listado de profesiones crea tivas que se contemplan narcisistam ente a s mismas, representando un combate entre sacerdotes autoproclamados y toda una retahila de rebeldes, bromistas, golfillos y agentes triples que parecen estar intentan do destruir su iglesia.

Pero todos sabemos cmo ter mina esto: en la iglesia, por supuesto, con el club al completo haciendo reverencias y m urm urando ora ciones. Rezando por ellos mismos y su religin. Esto es una im postura absoluta. U n puro ejemplo de la lucha por el poder. Pero si se les recuerda a los artistas que a nadie ms que a ellos le concierne todo esto, o bien que tal vez todos estemos de acuerdo con lo que estoy plantean do aqu, entonces la entropa de todo el sistema pue de empezar a parecemos m uy divertida.

El hecho de contem plar la situacin como si no fuera ms que una comedieta es una manera de salir del apu ro. Yo propondra, como prim er paso prctico hacia la carcajada, des-artear nuestra actividad, evitar todos los roles estticos, abandonar cualquier referencia a denominarnos artistas de cualquier tipo.

Convirtin donos en des-artistas cuarta contrasea podemos existir tan fugazm ente como los no-artistas, ya que cuando se descarta la profesin arte, la categora arte pierde sentido, o por lo menos se queda anticuada. U n des-artista es alguien involucrado en la tarea de cambiar de trabajo, en modernizarse. Este nuevo trabajo no implica resguardarse ingenua mente en nuestra infancia o en el pasado.

Por el con trario, requiere un m ayor grado de sofisticacin que la que el des-artista ya posee. En lugar del tono serio que ha venido acompaando habitualmente la bsqueda de la inocencia y la verdad, el des-artear probable m ente surgir com o una form a de humor. A qu es donde el anticuado erem ita del desierto y el recin nventado jugador de las pistas de aterrizaje se distin guen el uno del otro.

Este trabajo conlleva diversin, jams gravedad o tragedia. Pero es posible desplazar astutamente toda la operacin des-artstica fuera de los focos donde el arte suele congregarse, para convertirnos, por ejem plo, en ejecutivos, ecologistas, m otoristas acrobticos, polticos, vagabundos de playas. Bajo estas distintas formas, los distintos tipos de arte expuestos opera ran indirectam ente como un cdigo memorizado que, en lugar de programar una conducta de com portam ien to especfica, facilitara una actitud deliberadam ente ldica hacia cualquier profesionalizacin de las activi dades ms all del arte.

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