GUARDAGUJAS JUAN JOSE ARREOLA PDF

Es la hora exacta en que su tren debe partir. En ocasiones los trenes son abandonados y los pasajeros una vez que se encuentran desamparados optan por formar nuevos pueblos. Dentro del absurdo, se mantienen las desigualdades sociales en los servicios, ya que si hay un solo riel y los pasajeros pueden llegar a sufrir lesiones, son los de primera clase los que se ubican del lado del riel. Si bien el personaje del relato tiene un boleto con destino a T y por ende espera llegar a esa ciudad, no es para nada seguro que el viaje culmine en ese sitio.

Author:Faujin Kegami
Country:Nepal
Language:English (Spanish)
Genre:Life
Published (Last):4 March 2007
Pages:87
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ISBN:191-8-39233-954-4
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Debo hallarme en T. Yo debo llegar a T. Como usted puede darse cuenta, los rieles existen, aunque un tanto averiados. En otras palabras, al subir a un tren, nadie espera ser conducido al sitio que desea. Hace circular trenes por lugares intransitables.

En ocasiones, estos trenes forzados recorren trayectos en que falta uno de los rieles. Todo un lado de los vagones se estremece lamentablemente con los golpes que dan las ruedas sobre los durmientes. Los viajeros de primera -es otra de las previsiones de la empresa- se colocan del lado en que hay riel.

El tren fue a dar en un terreno impracticable. Lijadas por la arena, las ruedas se gastaron hasta los ejes. Los viajeros pasaron tanto tiempo, que de las obligadas conversaciones triviales surgieron amistades estrechas. Algunas de esas amistades se transformaron pronto en idilios, y el resultado ha sido F. No crea que faltan ocasiones para que los viajeros demuestren su valor y sus capacidades de sacrificio. Me gusta que no abandone usted su proyecto.

Se ve que es usted un hombre de convicciones. Para regular la vida a bordo de los vagones demasiado repletos, la empresa se ve obligada a echar mano de ciertos expedientes. Hay estaciones que son pura apariencia: han sido construidas en plena selva y llevan el nombre de alguna ciudad importante. Vea usted, hay personas que ni siquiera se han dado cuenta de lo que pasa. Compran un boleto para ir a T. Suba usted al tren con la idea fija de que va a llegar a T.

No trate a ninguno de los pasajeros. Pero ellos se dan cuenta en seguida de todos los sentidos que puede tener una frase, por sencilla que sea. No he viajado nunca, ni tengo ganas de hacerlo. Pero los viajeros me cuentan historias. Invitan a los pasajeros a que desciendan de los vagones, generalmente con el pretexto de que admiren las bellezas de un determinado lugar.

Una vez que los viajeros se hallan a cierta distancia, el tren escapa a todo vapor. Al fondo del paisaje, la locomotora se acercaba como un ruidoso advenimiento.

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The Switchman (El Guardagujas) by Juan José Arreola, 1951

Cite this article Pick a style below, and copy the text for your bibliography. Where there is guardagujjas one rail instead of two, the trains zip guardagkjas and allow the first class passengers the side of the train riding on the rail. Mexican literature short stories. When the stranger asks the switchman how he knows all of this, the switchman replies that he is a retired switchman who visits train stations to reminisce about old times. The switchman tells the stranger that the inn is filled with people who have made that very same assumption, and who may one day actually get there.

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EL GUARDAGUJAS DE JUAN JOSE ARREOLA PDF

His best-known and most anthologized tale, "The Switchman" exemplifies his taste for humor, satire, fantasy, and philosophical themes. The story, first published as "El guardagujas" in Cinco Cuentos in , is translated in Confabulario and Other Inventions Briefly summarized, "The Switchman" portrays a stranger burdened with a heavy suitcase who arrives at a deserted station at the exact time his train is supposed to leave. As he gazes at the tracks that seem to melt away in the distance, an old man the switchman carrying a tiny red lantern appears from out of nowhere and proceeds to inform the stranger of the hazards of train travel in this country.

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Juan José Arreola

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