12 PASOS DE ALCOHOLICOS ANONIMOS PDF

Aunque vienen de diferentes sectores de la sociedad y tienen distintas ocupaciones e historias de vida. Los 12 pasos Todos los miembros mencionan el "proceso de transitar por los 12 pasos" como uno de los pilares del programa de AA. Ese elemento social de AA, la importancia del "sponsor" o padrino del adicto, es tan conocido como sus 12 pasos. A la fecha, hay

Author:Zulushura Meztijora
Country:Puerto Rico
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):4 May 2010
Pages:62
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A casi nadie, por supuesto. Todos los instintos naturales se rebelan contra la idea de la impotencia personal. Una vez que se acepta esta dura realidad, nuestra bancarrota como seres humanos es total. Pero al ingresar en A. Esta es una de las realidades de la vida de A. Consideremos primero el caso de aquel que dice que no quiere creer - el caso del rebelde. Cree que ya hace bastante al admitir que le alcohol le ha vencido para siempre. Es el principio del fin.

Y es cierto: es el principio del fin de su antigua forma de vivir y el comienzo de una nueva vida. El se lo puso y dice que no le aprieta en absoluto". Todos sabemos que A. Eso es lo que yo quisiera saber". Y no vas a tener que esforzarte mucho. Escucha, si tuvieras la bondad, las tres siguientes afirmaciones. Todos sus Doce Pasos no son sino sugerencias. Segundo, para lograr y mantener la sobriedad, no te tienes que tragar todo lo del Segundo Paso en este preciso momento.

Deja de meterte en debates y de preocuparte por cuestiones tan profundas como el tratar de averiguar si fue primero el huevo o la gallina. Naturalmente respetaba, veneraba e incluso adoraba la ciencia. Este asunto de A. No puedo tragarlo. Tuve que admitir que A. No era A. Si quieres, puedes hacer de A.

Seguro que puedes tener fe en ellos. A veces el programa de A. Han probado el camino de la fe y el camino de la incredulidad. Muchos A. Nos vimos abrumados por un exceso de confianza juvenil. Esto nos produjo un gran regocijo y nos hizo sentirnos felices. La volvimos a encontrar en A. Ahora nos enfrentamos con otro tipo de problema: el hombre o la mujer intelectualmente autosuficiente. A estas personas, muchos A. Nos encantaba que la gente nos considerara precoces.

El saber era todopoderoso. Encontramos muchos en A. Cuando empezamos a hacerlo, recibimos el don de la fe, una fe que obra. Otro sector de A. Pero finalmente, al llegar derrotados a A. Rezamos por tener hijos sanos y nos encontramos con hijos enfermizos, o sin hijos. Rezamos por conseguir ascensos en el trabajo y nos quedamos sin conseguirlos.

Luego, nos convertimos en borrachos, y le pedimos a Dios que nos salvara. Pero no paso nada. Esto ya era el colmo. Creer significaba confiar, no desafiar. Les vimos reunirse y superar sus otras penas y tribulaciones. Esto no solo era fe, sino una fe que obraba bajo todas las circunstancias. Para conseguir esta fe, no tardamos en encontrarnos dispuestos a pagar, con toda la humildad que esto nos pudiera costar". Se cree muy devoto. Cumple escrupulosamente con sus obligaciones religiosas.

Valientemente se pone a luchar contra el alcohol, suplicando la ayuda de Dios, pero la ayuda no le llega. No tiene que ver con la cantidad de fe, sino con la calidad. El "sano juicio" se define como "salud mental". Por lo tanto, el Segundo Paso es el punto de convergencia para todos nosotros.

Solo hay una llave, y es la de la buena voluntad. En los primeros Pasos, nos dedicamos a reflexionar. Es posible tener fe y, al mismo tiempo, negar la entrada de Dios en nuestra vida. El Tercer Paso representa nuestra primera tentativa para hacerlo. De hecho, la eficacia de todo el programa de A.

Afortunadamente, los que lo hemos intentado, con el mismo recelo, podemos atestiguar que cualquiera, sea quien sea, puede empezar a hacerlo. No lo es en absoluto. Cada hombre y cada mujer que se ha unido a A. Todo principiante bien dispuesto se siente convencido de que A. No hay nada que me vaya a trasformar en una nulidad.

Si sigo poniendo mi vida y mi voluntad al cuidado de Alguien o de Algo. Lo que esta forma de pensar tiene de malo es el no tener en cuenta los hechos reales. Por lo tanto, la dependencia, tal y como se practica en A. Examinemos, por un momento, esta idea de la dependencia al nivel de la vida cotidiana. Es asombroso descubrir lo dependientes que somos en esta esfera, y lo poco conscientes que somos de esa dependencia.

La corriente fluye hasta llegar donde se necesite. En tales asuntos, nadie va a limitar nuestra independencia personal. En todas partes ve a gente colmada de ira y de miedo. Y en todas partes se hace lo mismo en plan individual. Las hemos padecido en carne propia. Por ejemplo, ninguna adulto debe tener una excesiva dependencia emocional de sus padres.

Pero el depender de un grupo de A. Los A. Y lejos de ser una debilidad, esta dependencia fue su principal fuente de fortaleza. Ya le hemos visto dar un comienzo al empezar a confiar en A.

Ni siquiera puede hacer le menor progreso. El solito, y conforme a sus propias circunstancias, tiene que cultivar la buena voluntad.

El intentar hacer esto es un acto de su propia voluntad. Empezamos a hacer el debido uso de nuestra voluntad cuando tratamos de someterla a la voluntad de Dios. El objetivo de los Doce Pasos de A. Poderosa y ciegamente, y muchas veces de una manera sutil, nos impulsan, se apoderan de nosotros, e insisten en dominar nuestras vidas.

Nuestros deseos de sexo, de seguridad material y emocional, y de un puesto eminente en la sociedad a menudo nos tiranizan. Casi todo grave problema emocional se puede considerar como un caso del instinto descarriado. Si no estamos dispuestos a hacer un esfuerzo persistente para descubrirlas, es poca la sobriedad y felicidad que podemos esperar. Su destino es sentirse siempre desilusionado y desamparado. Cada vez que una persona impone en otros sus irrazonables instintos, la consecuencia es la infelicidad.

Hemos bebido para escapar de los sentimientos de culpabilidad ocasionados por nuestras pasiones, y luego hemos vuelto a beber para reavivar esas pasiones. No es muy grato contemplar esta perversa enfermedad del alma. Los instintos desbocados se resisten a ser analizados. Si por temperamento tendremos al lado depresivo, es probable que nos veamos inundados de un sentimiento de culpabilidad y de odio hacia nosotros mismos. Nos sumimos en este pantano sucio, del que a menudo sacamos un placer perverso y doloroso.

Porque esto es la otra cada del orgullo. Nos sentiremos ofendidos por el inventario sugerido de A. Nosotros no somos los culpables. Son ellos. En esta etapa del inventario, nuestros padrinos vienen a rescatarnos.

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